Cañonazo de las 12: La Batería Santa Lucia de Marcó del Pont y el Alcalde Desbordes

El lugar de donde se dispara el cañonazo es un fuerte español construido en 1816 por el Gobernador Marcó del Pont con el objeto de defender la capital de un eventual ataque de las fuerzas emancipadoras. Actualmente, existe una polémica por el retorno del Cañonazo de las Doce, una tradición con la que los habitantes de Santiago han convivido por más de 200 años. Este rito consiste en el disparo diario de una bala de salva a las 12:00 en punto desde el cerro Santa Lucía, utilizando un histórico cañón alemán Krupp de 1910 para marcar la separación exacta entre la mañana y la tarde.

La decisión del alcalde Mario Desbordes de retomar el «cañonazo de las 12» en Santiago abrió una disputa. Quienes apoyan la medida buscan rescatar una tradición de 200 años interrumpida por el estallido social de 2019. Quienes se oponen acusan falta de consulta vecinal y advierten sobre el supuesto estrés auditivo en personas sensibles. Pese a las críticas, muchos residentes y turistas valoran el hito, argumentando que el histórico cañón genera una salva de apenas 30 a 40 decibeles.

Otros cañonazos e hitos similares en el mundo

Cabe destacar que en otras localidades de Chile también es común señalar el mediodía mediante campanadas de iglesias o sirenas de bomberos, recursos que históricamente permitían verificar la hora y sincronizar los relojes. Del mismo modo, el «Cañonazo de las 12» es una tradición compartida con otras ciudades del mundo. Por ejemplo, en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) se dispara un cañón desde 1806, mientras que en Roma (Italia) se utiliza una pieza de artillería desde 1847 para coordinar las campanas urbanas. Rituales similares se mantienen vivos en Hong Kong, La Valeta (Malta) y San Juan de Terranova (Canadá).

Más allá de la polémica, poco se conoce sobre el sitio histórico desde donde se realiza el disparo. Se trata de una de las torres de la Batería Santa Lucía, actual Castillo Hidalgo, la cual destaca por ser la última fortaleza española construida en el Reino de Chile bajo el mandato del gobernador Casimiro Marcó del Pont lo cual tiene valor patrimonial muy especial para la ciudad de Santiago y es un vinculo con nuestra historia hispana, que debe constituirse en un atractivo turístico por este hecho.