Chile se caracteriza por ser un país sísmico, cada generación ha tenido un gran terremoto que recuerda con pavor, ya sea por su duración, por
Santiago Apóstol Santo Patrono de España y de la Capital de Chile
Los nombres dados por los conquistadores a nuestras ciudades, revelan una sensible carga de sentimientos. Se ha dicho que la toponimia de las diversas regiones indianas revela la nostalgia por la tierra de origen, el pueblo, la propia familia, el apellido y sus títulos. Aquí se inscribe el de la capital de Chile, Santiago Apóstol, que lo comparte con otras 632 ciudades, pueblos, lugares y jurisdicciones en las tres Américas y España.
Para la monarquía católica la fiesta del Apóstol Santiago era un día de festejos y regocijos. Ahí donde el santo era además el patrono de la ciudad o del pueblo, la celebración adquiría tintes de esplendor. En Santiago de Nueva Extremadura — remota capital del Reyno de Chile, tomo un claro tinte guerrero.
Este es el Santiago que convocó a celebrar cada 25 de julio, uno de los días más solemnes de nuestra ciudad, donde los protagonistas de la fiesta con toda ostentación y lucimiento son la figura de Santiago y el estandarte real, desde que el 24 de febrero de 1541, don Pedro de Valdivia invocara al patrón de su tierra, fundado en el valle del Mapocho la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo o de Nueva Extremadura, convirtiéndose Leer más
Que Miguel León-Portilla escriba versos en náhuatl no es ninguna excentricidad. Este historiador mexicano es la principal autoridad en la lengua de los aztecas, que se extendió desde Oregón hasta Centroamérica y que hoy hablan dos millones de personas. A la cultura náhuatl y a los pueblos precolombinos se aproximó León-Portilla hace seis décadas, y a ellos les ha dedicado su vida. La Universidad de Alcalá de Henares le ha otorgado un doctorado honoris causa.
Esta es la primera efeméride que deberíamos recordar anualmente en nuestro país, la epopeya de
Becerrillo de raza Alano español fue adiestrado en la Isla de La Española, que por aquel entonces era un enclave geográfico bajo dominio español en el que los perros de presa tradicionales españoles, los alanos, se entrenaban con fines militares. En el año 1511, Becerrillo abandonaría la Isla de La Española para dirigirse a la Isla de San Juan junto con su amo Sancho de Aragón, aunque cierto es que algunos cronistas también lo han relacionado con el conquistador Diego de Salazar. Tenía dicho perrazo la dudosa habilidad de distinguir entre indios aliados o enemigos. Cuando lo soltaban entre grupos de indígenas cogía con su boca el brazo del rebelde, sin equivocarse y tiraba de él para capturarlo. Ni decir que el que se restía, moría.
Se cuenta que un día, el capitán Diego de Salazar pretendió mofarse de una anciana indígena y divertir a los soldados. Le entregó un mensaje para que lo llevara a varias leguas de distancia y cuando la anciana se encontró todavía cerca lanzó a Becerrillo contra ella. La mujer al ver a esa fiera infernal avalanzarse contra ella se sentó y levantando el mensaje le dijo en su lengua; » Señor perro no me haga mal que llevo un mensaje para los cristianos». El perro se detuvo, 


