Chile se caracteriza por ser un país sísmico, cada generación ha tenido un gran terremoto que recuerda con pavor, ya sea por su duración, por los daños ocasionados, por las consecuencias y por que nos ha hecho pensar que era acabo de mundo, algunos incluso con tsunamis o maremoto como se decía antaño, como él de 1960 de Valdivia que tiene todas las anteriores y fue de 9.5+ grados. En nuestra memoria colectiva y familiar siempre hay alguno que marcó a cada uno personalmente.
Así, tenemos al terremoto más grande de la época del reyno de Chile en Santiago fue el 13 de mayo de 1647, sus consecuencias fueron devastadoras destruyó prácticamente todas las casas, construcciones e iglesias de la ciudad, provocó entre 800 y 1.000 muertos, además de una gran cantidad de heridos, es mucho si se considera que la población de apenas 4 mil personas, comenzó a las 10 y media de la noche y tuvo una duración de 15 minutos, se estima que su magnitud fue de 8,5 grados. La población quedó muy afectada psicológica, económica y moralmente. Leer más

Era el puerto natural de Santiago, pero no fue hasta 17 de abril de 1791 que el Gobernador de Chile el Barón de Ballenary Don Ambrosio O’Higgins fundó el cabildo porteño. Uno de los múltiples cerros que protegen la bahía, el cerro Barón lleva ese nombre en honor al fundador del municipio.
No fue hasta 1802, que el Rey de España le diera el título de «Ciudad de Nuestra Señora de las Mercedes de Puerto Claro», en honor a su patrona, que aparece en el escudo oficial. También es conocida como la «Joya del Pacifico», o como «Pancho» por los marinos en alusión a la torre de la iglesia de San Francisco que se divisa entrando en la bahía.
Conocido como el Cristo de Mayo, es un venerado crucifijo de madera policromada con la imagen del Señor de la Agonía. Fue realizado por Fray Pedro de Figueroa de la orden de San Agustín en 1613, es icono del arte sacro de estilo barroco.
Años después, el 13 de mayo de 1647 se produce un violento terremoto en la zona central, se estima que debió ser 8.5° Richter, debido a la magnitud y alcance de los daños producido puesto que destruyo ciudades enteras, y se calcula que hubo más de 1000 muertos. En Santiago, todo cayó al suelo exceptuando parte de la Iglesia de San Francisco y algunos muros de la Iglesia de San Agustín incluyendo el que sostenía al Señor de la Agonía, se dice quela oscuridad era total salvo los cirios que iluminaban al crucifijo entre las ruinas de la ciudad y los gemidos y llantos, la población se volcó con rezos a la imagen sacra.