Las emancipaciones americanas acontecidas como consecuencia de la Invasión de Napoleón a España y secuestro del legitimo Rey Fernando VII, trajo consigo guerras civiles entre los llamados «Patriotas» o «Insurgentes» vs los «partidarios del gobierno leal al Rey» o a las «Cortes de Cádiz», y casos de persecución politica a opositores al bando patriota de los que el clero no estuvo ajeno, como asesinatos y destierro de autoridades en el mejor de los casos, así como saqueos a las haciendas reales, conventos y otros lugares sagrados. En el reino de Chile el Obispo de Santiago don José Rodriguez se habia enfrentado a José Miguel Carrera y a Bernando O´Higgins, quienes por no querer reconocer a las nuevas autoridades fue relegado a Colina por el primero y luego deportado a Mendoza por el segundo, lo que causo gran malestar entren la población.
El vaticano se pronució en 1816 con la bula Etsi Longissimo Terrarum Pío VII dirigida a toda la jerarquía eclesiástica de Hispanoamérica exhortando al debido acatamiento a la autoridad legítima, y luego la santa sede emite la enciclica del papa León XII, el 24 de setiembre de 1824, quien apenas un año antes habia sido electo pontifice. Miguel Luis Amunategui hizo una publicación sobre esta enclica cuando era diputado por Talca.
En su el encíclica «Etsi Iam Diu» hace un llamado a los Arzobispos y Obispos de América, en la que señala: Leer más
Diversas organizaciones hispanistas de Chile como, Centro Indiano de Cultura y Pensamiento, Chiloé en el Tiempo e Hispanismo Chile, se organizaron para sumarse a la Eucaristía realizada el lunes 22 de abril en la Capilla Real de Granada. De este modo, se organizaron la para la realización de múltiples misas en distintas partes de Chile como forma de sumarse a su natalicio.
La historia de Ahumada es anterior incluso a la fundación de Santiago del Nuevo Extremo por la hueste de conquistadores hispanos que llegaron con Pedro de Valdivia en 1540. El trazado de la calle Ahumada siguió la huella del «Qhapaq Ñan», el Camino del Inca, la gran red de caminos que comunicaban el Tahuantinsuyo y cuyo rastro cruzaba el valle del Mapocho desde varias decenas de años antes de que los europeos llegaran a estos parajes. Según recientes investigaciones arqueológicas, la presencia del imperio de los incas estaba marcada por la existencia de un pequeño centro administrativo y el camino llegaba hasta al menos la Angostura de Paine.