La historia oficial nos dice que era una banda de delincuentes, al estilo del “Far West” de Estados Unidos, quienes azolaban los campos del sur de Chile y Argentina. Se trataría de huasos criollos, eran cuatro hermanos de apellido Pincheira: Pablo, Santos, José Antonio y Antonio, que contaban con un refugio conocido como la Cueva de los Pincheira que estaba ubicada en el valle Las Trancas de Chillán, esa es la leyenda negra de esta familia.
Por otro lado, tenemos la verdadera historia de los Hermanos Pincheira que nace con posterioridad a la batalla de Maipú el 5 de abril de 1818, donde uno de los integrantes combatió. En dicha batalla el Real Ejército de Chile fue derrotado, y pierde la iniciativa táctica y capacidad combate a campo abierto, de modo que los restos de este ejercito comenzaron una guerra de guerrillas, las que eran lideradas por los hermanos Pincheira, junto a otros insignes y leales patriotas hispanos, tales como el cura Ferrebú, Vicente Benavides, los hermanos Prieto, el coronel Francisco Sánchez y otros tantos fugitivos perseguidos, por las fuerzas que tomaron el control del reino. De este modo, se generó un relato de que se trataban de bandidos, cuando eran fuerzas de resistencia realista.
Muchos de estos valientes fueron muertos o capturados, algunos sufrieron terribles torturas antes de morir, como el caso de Vicente Benavides que fue ahorcado, expuesto en la plaza pública y luego descuartizado. Leer más
25 de diciembre de 1553, se produce la
La madrugada del 23 de diciembre de 1598, se produce una emboscada y ataque al campamento español y es asesinado el Gobernador de Chile, Martin Oñez de Loyola, quien estaba casado con la princesa
La historia de Ahumada es anterior incluso a la fundación de Santiago del Nuevo Extremo por la hueste de conquistadores hispanos que llegaron con Pedro de Valdivia en 1540. El trazado de la calle Ahumada siguió la huella del «Qhapaq Ñan», el Camino del Inca, la gran red de caminos que comunicaban el Tahuantinsuyo y cuyo rastro cruzaba el valle del Mapocho desde varias decenas de años antes de que los europeos llegaran a estos parajes. Según recientes investigaciones arqueológicas, la presencia del imperio de los incas estaba marcada por la existencia de un pequeño centro administrativo y el camino llegaba hasta al menos la Angostura de Paine.