El 18 de septiembre es festejado por muchos chilenos como el primer atisbo de emancipación y autogobierno nacional, lo cual es errado, puesto que ya existía en el reino de Chile bastante autonomía y la población solo quería proteger el territorio de posibles invasiones de potencias extranjeras. Para lo cual organizo una junta provisional de gobierno con Mateo de Toro y Zambrano a la cabeza, quien era el gobernador subrogante de Chile. Dado que no se queria depender del monarca ilegitimo, José Bonaparte, se crea la junta para hacerse cargo del poder ejecutivo pero con vinculación a las Cortes de Cádiz. Al Grito de «Junta Queremos y Viva el Rey Fernando VII», asumen funciones los miembros del nuevo órgano de gobierno provisorio.
Agradecimientos a Marcos Moncada, por este hermoso video.

En tanto las fuerzas José Miguel Carrera se prepararon a hacerles frente el día 27 julio, sus oficiales Joel Roberts Poinsett y John Mackenna prepararon su artillería e hicieron un croquis de la ciudad, querían acabar con las fuerzas realistas antes que recibiera refuerzos. También contaba con las fuerzas de Bernardo O’Higgins.
Con la orden del rey Carlos III de 1768, al igual que otros monarcas, expulsó a los Jesuitas de sus reinos, esto lo llevo junto al resto de la orden a radicarse en los Estados Pontificios donde años más tarde el papa Clemente XIV puso fin a la orden.
Esta fecha se conmemora por segundo año consecutivo, pero en esta oportunidad en la figura del Alonso de Ercilla, autor de «La Araucana». De este modo, Hispanismo Chile y el Centro Indiano de Cultura y Pensamiento, prepararon el acto que contó con la presencia del ex Cónsul de Chile en España, Don Rodrigo Quiroga, así como de varios amigos y simpatizantes del hispanismo, en el acto se leyeron breves discursos, algunos fragmentos del poema. En la ocasión el ex diplomático, tuvo la oportunidad de expresar su admiración por Alonso de Ercilla y relató los diversos homenajes que realizó en su honor en España así como anécdotas del lugar donde reposan sus restos.








Hace 420 años zarpó del puerto de Valparaíso una expedición con Gabriel de Castilla a la cabeza en