Las fuerzas realistas se encontraban en la plaza de Chillán donde contaron con el apoyo de la población.
En tanto las fuerzas José Miguel Carrera se prepararon a hacerles frente el día 27 julio, sus oficiales Joel Roberts Poinsett y John Mackenna prepararon su artillería e hicieron un croquis de la ciudad, querían acabar con las fuerzas realistas antes que recibiera refuerzos. También contaba con las fuerzas de Bernardo O’Higgins.
Mientras, en la ciudad el 21 de mayo había fallecido el Brigadier Antonio Pareja cediendo el mando del Real Ejército de Chile al comandante Coronel Juan Francisco Sánchez, el cual se preparaban para resistir el asedio con las fuerzas junto a los guerrilleros Ildefonso Elorreaga, las tropas valdivianas de Juan Nepomuceno Carvallo (Batallón Fijo de Valdivia), las milicias de Chiloé (Batallón Veterano de Chiloé, Voluntarios de Castro) y las siguientes unidades: Dragones de la Frontera, Milicias de Caballería, Batallón Fijo de Concepción, Grupo de Artillería con 20 piezas y el Batallón Cívico de Chillán. Leer más
Con la orden del rey Carlos III de 1768, al igual que otros monarcas, expulsó a los Jesuitas de sus reinos, esto lo llevo junto al resto de la orden a radicarse en los Estados Pontificios donde años más tarde el papa Clemente XIV puso fin a la orden.
Esta fecha se conmemora por segundo año consecutivo, pero en esta oportunidad en la figura del Alonso de Ercilla, autor de «La Araucana». De este modo, Hispanismo Chile y el Centro Indiano de Cultura y Pensamiento, prepararon el acto que contó con la presencia del ex Cónsul de Chile en España, Don Rodrigo Quiroga, así como de varios amigos y simpatizantes del hispanismo, en el acto se leyeron breves discursos, algunos fragmentos del poema. En la ocasión el ex diplomático, tuvo la oportunidad de expresar su admiración por Alonso de Ercilla y relató los diversos homenajes que realizó en su honor en España así como anécdotas del lugar donde reposan sus restos.








Hace 420 años zarpó del puerto de Valparaíso una expedición con Gabriel de Castilla a la cabeza en
Al finalizar ese su desempeño militar fue reconocido y recompensado con minas de plata en el cerro de Porco (Potosí), y tierras en el valle de la Canela (Charcas). Cercana a esta encomienda estaba la parcela asignada a la viuda de un militar, Inés Suárez, con quien estableció un vínculo íntimo, a pesar de estar casado en España.
Llegan noticias inesperadas. Alonso Corona, jefe de la guarnición de Purén, advierte sobre un inminente levantamiento de los indios, y pronto los chasquis informan que Tucapel ha sido destruido. Curtido en tantas batallas, cual Quijote el Padre de Chile no se amedrenta. Juzga pacificado el Arauco, y cree que enfrenta una asonada local. Envía una nota a Juan Gómez de Almagro para que se le reúna en Tucapel el día de navidad con algún contingente de caballería, y parte a la lid con poco más de cincuenta cristianos y dos mil indios amigos. La providencia siempre le ha socorrido: ¿por qué dudar esta vez?
Todo comienza por una petición del Cabildo de Santiago en 1733, en que solicita a Su Majestad el Rey Felipe V la instalación en Chile de una casa de acuñación de monedas. Frente a la demora de la respuesta, Francisco García Huidobro, comerciante peninsular avecindado en Santiago, solicitó en 1741 al rey de España permiso para instalar una fábrica de monedas y así solucionar el problema de creación de circulante, que se producía cuando se atrasaba el envío de monedas desde Perú donde existía